Pide el Partido Verde en Aguascalientes sanciones severas contra los estudiantes que agredieron "salvajemente" a una gatita dentro de un plantel educativo y contra autoridades de la secundaria general número 30, "Octavio Paz" por no estar al pendiente de lo que sucede al interno del plantel educativo, así lo manifestó su dirigente estatal, Misael Girón Montoya.
 
indicó que lamentablemente ya son más comunes las muertes, torturas y golpes en contra de mascotas, por lo que es necesario que existan instancias específicas para dar seguimiento específico a estos acontecimientos, detalló que estos hechos se dan en prácticamente todos los municipios, "no hay ninguno que se escape", por lo que urge haya mano dura contra los menores "de acuerdo a lo que permite la ley por la edad y contra los profesores, prefectos, intendentes y directores por hacer caso omiso a este hecho ya que no estaban al pendiente de lo que sucedía".
 
Misael Girón Montoya solicita a la Procuraduría Estatal de Protección al Ambiente que refuerce los programas de "Bienestar Animal" en los planteles educativos ya que no se puede permitir que este tipo de "atrocidades" continúen registrándose en Aguascalientes y menos dentro de una escuela en donde "supuestamente" siempre hay vigilancia del personal hacia los alumnos.
 
Comentó que Aguascalientes se está convirtiendo cada vez más en un estado que no es amigable con los animales ya que a lo largo de los años se han denunciado agresiones de perros colgados, gatos pateados, quemados, de gente que agarra a palazos a las mascotas, entre otro tipo de agresiones.
 
El dirigente local del Partido Verde en Aguascalientes, Misael Girón Montoya agregó que es necesario que en las escuelas dentro de la materia de medio ambiente, se haga mucho énfasis en la protección de los animales ya que como cualquier ser vivo tiene derecho de vivir dignamente y sin maltrato, además en materia legislativa informó que el Partido Verde ha impulsado muchas reformas para proteger y darle derechos a los animales mismas que han sido aprobadas, pero tal parece que no han servido para inhibir estas prácticas, además de que tampoco se aplica la ley como debería ser.