Las reformas constitucionales en materia de derechos humanos del año 2011 formalizaron la incorporación de un nuevo paradigma en el derecho mexicano: la protección de los derechos humanos.

El dictamen que en este momento se encuentra a discusión, se diseñó bajó los principios de universalidad, interdependencia, indivisibilidad y progresividad, en los términos que establece el primer Artículo de nuestra Constitución.

El proceso legislativo que da como resultado el presente dictamen, inició con la presentación de la iniciativa de nuestro Presidente Enrique Peña Nieto, con carácter de preferente. Iniciativa que propuso como principio rector el interés superior de la niñez y elemento que se conservó en este dictamen como componente fundamental.

Sin duda alguna, una ley de esta naturaleza es de avanzada, es benéfica para la sociedad mexicana en su conjunto. En su protección se involucra a la familia, sociedad y el Estado. El objetivo es asegurar el ejercicio pleno de sus derechos y prevenirlos de amenazas y vulneraciones.

No hay bien más preciado para cualquier país que su futuro, no hay bien más preciado para cualquier país que su niñez, sus adolescentes y que más adelante estará representado por su juventud.

Esta ley tiene características de gran valía, por ejemplo, se constituye como un ordenamiento garantista. Las niñas, niños y adolescentes no son meros objetos de protección. Las niñas, niños y adolescentes son personas, autónomas, titulares de derechos. Se debe garantizar el goce de sus derechos y proporcionar las condiciones necesarias para su desarrollo integral.

La Ley General de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes incluye, en sus disposiciones, principios de la Convención Internacional sobre los Derechos de los Niños, tales como son:

1. Interés superior de la infancia.

2. No discriminación por ninguna razón, ni circunstancia.

3. Igualdad

Así mismo, adiciona como principios rectores:

El de vivir en familia, como espacio primordial de desarrollo.

El de tener una vida libre de violencia.

El de corresponsabilidad de los miembros de la familia, Estado y sociedad.

El de la tutela plena e igualitaria de los derechos humanos y de las garantías constitucionales.

Para que esta nueva dinámica de protección de los derechos de nuestra niñez y adolescencia sea realmente eficaz, este dictamen incluye acertadamente una reorganización de la estructura institucional:

Se transforma el DIF en un órgano desconcentrado, deja de depender de la secretaría de Salud, y asume nuevas facultades.

De igual forma se crean las Procuradurías de Protección que deberá constituirse a partir del siguiente ejercicio presupuestal.

Aprovecho para hacer un reconocimiento y felicitar a las Comisiones dictaminadoras y las encargadas de llevar a cabo este trabajo legislativo, porque además de cumplir a cabalidad con el procedimiento de análisis y trámite de una iniciativa preferente, tuvieron el acierto de realizar audiencias públicas donde se les dio la voz y se escucharon a funcionarios, académicos, expertos nacionales e internacionales en el tema. Sin duda, el compartir experiencias siempre enriquece la labor. Y este Dictamen es prueba de ello.

El Partido Verde está convencido que no hay motivo más noble, ni causa más urgente que la protección de nuestras niñas, niños y adolescentes así como de la garantía de sus derechos, es por ello que nos manifestamos a favor del presente dictamen y a favor de una nueva cultura de protección para nuestras niñez y juventud.

Por su atención muchas gracias, es cuanto Presidente.

 

PARTIDO VERDE ECOLOGISTA DE MÉXICO